Talento de Macaravita para la Nasa

Para Edbertho Leal Quirós la basura es oro y no deja de sentir pesar al ver cómo se desperdicia lo que para él es un valioso combustible, que podría generar energía similar a la de las centrales nucleares, con el que además se solucionarían los problemas de contaminación que generan estos residuos.

Leal calcula que una planta como esta puede costar alrededor de 15 millones de dólares, en un plazo de cuatro años se puede recuperar la inversión y lo que venga de ahí en adelante es ganancia, teniendo en cuenta que podría durar hasta 40 años. 

Este es solo uno de los proyectos que Edbertho (llamado así por su papá en homenaje al primer rey de Inglaterra) mantiene en su cabeza. Desde pequeño aprendió la importancia del conocimiento y se escapaba del internado para estudiar matemáticas. Estudió becado, situación que le ayudó a sus padres para mantenerlo en el colegio, ya que no tenían una buena situación económica y debían responder por otros nueve hijos.

Edbertho creció en las polvorientas calles de Macaravita, un municipio santandereano al que ni siquiera, según palabras del propio Leal, visitan los políticos en época electoral para hacer sus promesas.  Desde las montañas de este municipio aprendió a conocer las estrellas y más tarde emprendería un proyecto para viajar a ellas.

Hoy en día trabaja en la Nasa, en la construcción de un cohete con propulsión de plasma cuyo gran objetivo será llegar a Marte. Además de trabajar en varias centrales nucleares, fue director científico de la Universidad Politécnica de Puerto Rico. 

Su idea de aprovechar los residuos generaría energía para 1.200 hogares, solo con 25 toneladas de basura al día. Una ciudad como Bogotá produce más de 7.000 toneladas diarias de desechos, solo se recicla el 14 por ciento y la gran mayoría va a parar a un relleno sanitario. Esta es una razón por la cual, para este físico nuclear, sería una tontería no aprovechar este recurso. 

Pero además de darle un uso útil a la basura, también cuenta con otros proyectos en su cabeza. Por ejemplo, en su pueblo natal quiere construir el observatorio astronómico y meteorológico más grande de Colombia, que supere al que tiene la Universidad Nacional, institución de donde él fue estudiante de física y profesor. El observatorio por él ‘soñado’ contaría con equipos de última tecnología y podría costar unos 2.000 millones de pesos. 

También sueña con darle a Bucaramanga una planta de tratamiento de aguas residuales. En fin, este es Edbertho Leal un santandereano orgulloso de su niñez en Macaravita, de su vida como bachiller en el colegio Custodio García Rovira de Málaga, que hoy contribuye a través de su talento para que el hombre cumpla con el sueño de poner su huella en otro planeta.