La ceiba barrigona, el árbol insignia de Santander

El paisaje cultural del Cañón del Chicamocha alberga especies de flora, fauna y ecosistemas únicos, según explicó Germán Camargo Ponce de León, director de la fundación Guayacanal y experto en Ecología y biodiversidad.

El ‘barrigón’ o ceiba barrigona es un pariente cercano del majestuoso árbol Macondo de nuestros bosques atlánticos y pertenece, al igual que la ceiba y el balso, a la familia de las Bombacáceas, comenta el profesor Camargo, científico español integrante del grupo de Sistemática y Evolución de Gimnospermas y Angiospermas Neotropicales (SEGAN), del Instituto de Ciencias Naturales de la UN. 

La ceiba barrigona podría considerarse entonces el árbol insignia de Santander, pues es exclusivo del Cañón del Chicamocha y un aguerrido exponente de una tierra áspera y difícil. En este sector de laderas escarpadas y suelos deleznables, el árbol adopta una morfología muy particular que lo hace inconfundible: “Su tronco es grueso, de barril, las raíces muy conspicuas se anclan a las laderas y sus copas achaparradas y tortuosas, quizá por el efecto del viento, rara vez superan los ocho metros. Su apariencia de bonsái lo ha hecho atractivo para el comercio, al punto de ser catalogado como especie con algún grado de amenaza de extinción”, explica el profesor de la UN.

“En estos meses de trabajo hemos hallado dos especies de aves endémicas del Cañón: el ‘cucarachero del Chicamocha’ y el ‘colibrí ventricastaño’ estudiados por la Fundación Conserva; una especie de murciélago que solo existe en las islas Barbados y en el Cañón, descubierta por la Fundación Chimbilako; tres especies de cactus y una especie de palma enana reportadas por el Instituto de Ciencias de la Universidad Nacional; una especie de árbol desaparecida desde 1958 y un guayabo amazónico redescubiertos por Guayacanal; un reducto de bosque de niebla rodeado de zonas áridas, comparable con la serranía de Macuira en la Guajira y un tipo de humedal único en el mundo situado en La Mesa de Los Santos”.

La misma suerte atraviesan otras especies de plantas halladas durante los estudios realizados recientemente sobre la Flora de Chicamocha por parte de botánicos del grupo de investigación de la Universidad Nacional, que levantó el Catálogo de las plantas del Chicamocha y estudió el estado de conservación de algunas de estas plantas. 

Aparte del barrigón (árbol relegado al enclave árido de los ríos Suárez y Chicamocha), en esta lista de especies raras o amenazadas se encuentra el “cacao indio”, un verdadero fósil viviente perteneciente al género Zamia de las gimnospermas y algunas que tampoco habían sido nombradas botánicamente cuando se inició este estudio, como es el caso de dos especies de “cactus melón” (género Melocactus), conocidos en la zona con los nombres de “cabeza de negro” y “ajicillo”.

También se hace una mermelada con un tipo de cactus: La mermelada de nopal. Y con el nopal hacen jabones orgánicos, ceviches, ensaladas, dulces y medicinas. Unas señoras en el Chicamocha la producen.