Juan Pablo Hinestroza y la ciencia que hay en la ropa

Para Juan Pablo Hinestroza su molécula preferida es la celulosa, el polímero más abundante en la tierra, pues casi todo está hecho de celulosa: el algodón, el papel, los árboles y hasta el fique.

Por eso, mientras para muchas personas la ropa simplemente cumple con una tendencia de la moda que ayuda a expresar la personalidad, para Hinestroza una prenda es una gran cantidad de moléculas superficiales que se pueden utilizar para crear color, para detectar alérgenos, para detectar si hay gases peligrosos, para eliminar manchas u otros químicos, entre otra clase de funciones, usando materiales nanoestructurados.

Así es este científico, nacido en Bucaramanga, ingeniero químico de la Universidad Industrial de Santander (UIS), de 1995, quien dirige el Laboratorio de Nanotecnología Textil de la Universidad de Cornell (EE UU).

Su pasión por la química le llegó desde el bachillerato, gracias a que contó con con excelentes profesores y eso le ayudó a elegir su carrera. 

Hoy trabaja desde Ithaca, Nueva York, con varios profesores trabajando en equipo en torno a la celulosa, creando moléculas que sirven como sensores de gases peligrosos y explosivos en minas y yacimientos de petróleo y gas, que alertan cambiando de color. 

“Si eres un minero,  estás en una mina de carbón y hay una fuga de metano, el cual no huele ni tiene color, lo más probable es que tengas una explosión, si estás en ese ambiente y tu ropa se cambia a color amarillo fosforescente, tienes la oportunidad de detectarlo e irte rápido”, explica Hinestroza.

En cuanto al fique hizo partículas nanoestructuradas dentro de las cavidades internas de esta fibra que se usan para descomponer aguas contaminadas. Para esto ha trabajado con campesinos santandereanos (Curití), y la UIS en la región donde más se produce el fique. 

Para este científico es emocionante trabajar y aprender con productores paisanos de fique o con diseñadoras textiles que toman algunos desarrollos en química que él logra en su laboratorio y lo transfieren a sus colecciones. 

“Cuando yo estaba haciendo mi doctorado, me di cuenta que yo quería saber cómo funcionaban las moléculas a escala nanométrica y así centré mis estudios en entender toda esas interacciones moleculares y así fuimos los primeros que combinamos  conocimiento en nanomateriales con el conocimiento en las fibras en el 2003”, recuerda Hinestroza.

En la actualidad además del laboratorio que tiene bien montado en Cornell, trabaja con laboratorios satélites en Hong Kong, Japón, Suiza, Finlandia y Corea, desde donde se hacen experimentos para entender como hacer que las fibras tengan más funciones. 

Por eso Hinestroza piensa que no está lejos el día en que una persona  tenga una camisa que gracias al campo magnético cambié de color que se quiera, que no se manche, que pueda dormir con ella y que durante la noche proporcione la medicina que necesite, y además que no tenga que lavarla. “Quiero entender exactamente como hacer eso a nivel molecular” concluyó. 

Juan P. Hinestroza ha estado en más de 65 países y dentro de los galardones que  ha obtenido se encuentra el National Science Foundation Career. Para él el éxito es hacer lo que quieres y querer lo que haces.