Ciclista de marca mayor en Paralímpicos de Río

La primera lucha que emprendió Álvaro Galvis Becerra fue en el 2003 contra el cáncer de huesos en la pierna izquierda, después de habérsele extraído el tumor en el cartílago la herida demoró en cerrar más de un año en cerrar y sanar.

Los dolores siguieron y en el 2007 su pierna fue amputada, desde entonces contó con el apoyo de su hermano, volvió a tomar la bicicleta y empezó a entrenar. Cuatro años después Galvis obtuvo el primer lugar y la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Ciclismo Paralímpico en la categoría C2 (amputación transfemoral), realizado en Roskilde, Dinamarca.

En Guadalajara obtuvo la medalla de plata en los Parapanamericanos 2011. Hace tres años, se coronó campeón mundial de fondo en carretera al imponerse en la categoría del Campeonato Mundial, en Greenville, Carolina del Sur, Estados Unidos.

Otro de sus logros es ser el único ciclista paralímpico del Movistar Team América. En el 2015 culminó como el número uno en el ranking mundial en el ciclismo paralímpico de pista, fue subcampeón del mundo en la persecución, en la ruta paralímpica fue el octavo del mundo y cuarto del campeonato del mundo.

Galvis, nacido en Bucaramanga en 1970, representará a Colombia en los Juegos Paralímpicos de Río que se realizarán entre el 7 y el 18 de septiembre. En la actualidad también ejerce como monitor de las categorías menores de la Escuela de Formación de Floridablanca.

En cuanto a su empuje por salir adelante Galvis dijo en una entrevista a Melodía en Línea: “Yo pienso que es algo innato el tesón y la verraquera. Mis padres también son de Santander y eso es herencia, mi madre nació en Charalá, en tierra comunera y yo llevo su sangre la que nos hace sentir muy orgullosos de heredar esos genes de tierras braseas de Santander”.

Entre lo que más extraña de su tierra cuando está en el exterior Galvis dijo al mismo medio: “En España yo he tenido la oportunidad de encontrar algunos restaurantes de comida típica colombiana y comer cabro santandereano, eso es una alegría inmensa”.